Descripción
Los ácidos grasos omega-3 son un grupo de ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga que se encuentran en algunos alimentos como ciertos pescados, aceites o frutos secos.
Dentro de los ácidos grasos omega 3, los que se encuentran en pescados grasos como el salmón o las sardinas, en ciertos mariscos y algas son de los tipos EPA y DHA.
Mientras que el ALA es otro tipo de ácido graso omega 3 que se encuentra en las nueces, semillas de soya, tofu, linaza y algunos aceites.
Veamos algunos beneficios que te ofrece su consumo.
Beneficios de consumir ácidos grasos omega 3
1-En mujeres embarazadas
La ingesta de ácidos grasos omega 3 en mujeres gestantes se relaciona con un aumento en la duración del embarazo, aumento del peso del bebé al nacer y menor probabilidad de sufrir hipertensión en el embarazo, por tanto, menor riesgo de sufrir preeclampsia o hipertensión crónica, una complicación muy grave del embarazo que afecta a aproximadamente al 5% de las mujeres embarazadas.
2-Menor riesgo de problemas cardiovasculares
Comer pescados ricos en ácidos grasos omega 3 disminuye el riesgo en personas sanas de sufrir problemas cardiovasculares prolongados como ataque al corazón o insuficiencia cardíaca.
3-Reduce los niveles de triglicéridos
La administración de EPA+DHA reduce los niveles de triglicéridos en personas con valores mayores o iguales a 150 mg/dl de triglicéridos, lo que reduciría el riesgo de cardiopatía coronaria. Igualmente, el riesgo de cardiopatía coronaria disminuye tras la ingesta de EPA+DHA en personas con colesterol LDL (colesterol “malo”) mayor o igual a 130 mg/dl.
4-También es favorable en casos de Síndrome Metabólico
Los suplementos con EPA+DHA se asocian con beneficios en sujetos con Síndrome Metabólico, ya que actúa sobre la dislipemia y la agregación plaquetaria.
5-En la leche materna
La ingesta de aceite de pescado por parte de la mujer lactante incrementa la concentración de ácidos grasos omega 3 en la leche y provoca mejoras en los niveles de DHA de los bebés lactantes.
6-Beneficioso en el Lupus Eritematoso Sistémico
Una ingesta elevada de ácidos grasos omega-3 en pacientes con lupus provoca mejorías en la calidad del sueño y en los síntomas depresivos que les provoca la enfermedad según el Colegio Americano de Reumatología.
7-Omega 3 para la depresión postparto y el trastorno bipolar
El 25% de las mujeres que son madres por primera sufren depresión postparto. Según un estudio de la Escuela de Enfermería de la Universidad de Connecticut, el consumo de ácidos grasos omega-3 alivian los síntomas de esta depresión.
Además, en sujetos con trastorno bipolar, la ingesta de omega-3 reduce los síntomas depresivos.
8-Mayor volumen de materia gris
Sabemos que el omega 3 previene enfermedades degenerativas como la demencia o el Alzehimer pero ahora, gracias a un estudio llevado a cabo en la escuela de medicina de la Universidad de Pittsburgh en EEUU, podemos afirmar que su consumo diario se relaciona directamente con más materia gris en el cerebro. Esto facilita la cognición y la memoria. Sin embargo, consumir pescado cocinado no obtuvo los mismos resultados, seguramente debido a que los ácidos grasos beneficiosos se destruyen a elevadas temperaturas.
Te recomendamos este suplemento de omega-3 para garantizar la dosis terapéutica diaria.
9-EPA+DHA para el Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH)
Cuando se comparan los niveles de ácidos grasos omega 3 en pacientes con TDAH con aquellos que no padecen dicho trastorno del desarrollo neurológico, se observa que en controles de igual edad los pacientes con TDAH presentan menores niveles de omega 3 en sangre.
Una suplementación con EPA y DHA modifica los niveles plasmáticos de ácidos grasos omega 3 y mejora comportamientos problemáticos como inatención, hiperactividad, conducta y comportamiento desafiante.
Hay un estudio muy interesante publicado por la US National Library of Medicine en el que se puede leer un interesante trabajo de investigación en este campo.
10-Ácidos grasos omega 3 para la artritis reumatoide
Los ácidos grasos omega 3 son útiles en el tratamiento de la inflamación aguda y crónica que implican una actividad inadecuada de la respuesta inmunitaria.
Actualmente, las enfermedades autoinmunes inflamatorias como la artritis reumatoide, son de las más beneficiadas por los omega 3.














