Descripción
El déficit de glucosamina es mucho más frecuente de lo que te puedes imaginar. Si después de un duro entrenamiento o un largo periodo de tiempo corriendo o haciendo ejercicio has notado que tus codos, rodillas o espalda te molestan, posiblemente sufras un déficit de glucosamina.
Normalmente, la glucosamina va disminuyendo con los años, lo que puede provocar dolores molestos, rigidez, inflamación e inmovilidad en las articulaciones, por lo que es muy importante prestarle especial atención y no pasar por alto sus síntomas. Otra recomendación a tener en cuenta, es acudir al médico si sientes estas molestias de forma constante para que el profesional pueda examinarte bien y administrarte el tratamiento más adecuado. Muy a menudo, el tratamiento consiste, parcialmente, en tomar algún suplemento para impedir que los síntomas empeoren y lograr que las molestias cesen.
Este artículo de unCOMO trata sobre la Glucosamina: qué es, para qué sirve, beneficios y dosis, así que si sospechas que puedes sufrir este déficit o quieres saber más sobre este tema, no te pierdas la información que te facilitamos a continuación.
Qué es y para qué sirve la glucosamina
Las articulaciones, como ya sabrás, poseen un fluido que las rodea y las protege. Este líquido, que contiene nutrientes esenciales, recibe el nombre de glucosamina, que está situada en los cartílagos y tiene la función de mantener las articulaciones sanas.
Los crustáceos y los artrópodos son la fuente principal de donde se extrae la glucosamina (cangrejos, langostas, camarones…) que, aunque se encuentra en nuestro organismo de forma natural, a veces requiere ser ingerida a través de suplementos para mejorar la salud de nuestros huesos.
Beneficios de la glucosamina
La glucosamina contiene una gran variedad de beneficios de los cuales puedes aprovecharte para mantener una salud óptima:
- Mantiene las articulaciones en buen estado, reforzándolas y protegiéndolas.
- Reduce los síntomas de la osteoporosis.
- Mantiene y mejora la movilidad de tus articulaciones.
- Ayuda a las articulaciones aportando un hidrolizado de colágeno.
- Proporciona elasticidad a las articulaciones.
- Ayuda a mejorar los síntomas de la artrosis.[1]
- Combate la artritis reumatoide y la gota.
- Si posees osteoartritis, este suplemento puede ayudarte a reducir el dolor y las molestias.[2]
Sin embargo, debes tener en cuenta que los niños y las embarazadas no pueden tomar glucosamina. De igual manera, si eres diabético, alérgico al marisco o posees la tensión alta, también debes consultar tu caso con el médico para que te diga si eres apto para tomar este suplemento.
Dosis recomendadas de glucosamina
Este suplemento es muy fácil de tomar pero, aún así, es importante leer el prospecto de los suplementos, ya que existen distintos tipos de glucosamina. Normalmente, estos suplementos deben tomarse de 1 a 3 veces al día junto a las comidas principales (desayuno, comida y cena)

















