Hola:
Si quieres aumentar la actividad de la hormona del crecimiento (para quemar más grasa, ganar más músculo, recuperarte más rápido, verte más joven, etc.), básicamente tienes dos opciones:
Usar HGH directamente o utilizar secretagogos que estimulen a tu cuerpo para producir más de su propia hormona del crecimiento (GH).
Entonces, ¿cuál es mejor? ¡Descubrámoslo!
HGH: El estándar de oro
La HGH te aporta hormona del crecimiento directamente, lo que hace que el nivel de exposición a la GH sea mucho más predecible que depender de que tu hipófisis la produzca.
Por eso la HGH ha seguido siendo tan popular entre los culturistas avanzados durante décadas. Una mayor actividad de GH/IGF-1 puede favorecer la pérdida de grasa, la recuperación, la salud del tejido conectivo y las mejoras en la composición corporal, especialmente a largo plazo.
Los secretagogos pueden aumentar la secreción endógena de GH, pero simplemente no pueden ofrecer el mismo grado de exposición predecible a la GH que la HGH exógena.
Si la prioridad es obtener los máximos resultados, la HGH es la clara ganadora.
Entonces, ¿por qué usar secretagogos de HGH?
Compuestos como CJC-1295, Ipamorelin, Tesamorelin y Sermorelin estimulan la secreción de GH de tu propio cuerpo en lugar de suministrar HGH directamente.
Actúan de forma más parecida a los pulsos naturales de GH de tu organismo, pero su eficacia nunca será comparable a la de la HGH, especialmente cuando esta última se administra en dosis más altas.
Las dos mayores ventajas prácticas de los secretagogos de HGH son el precio y la accesibilidad.
Por lo general, los secretagogos son mucho más económicos que la HGH de calidad y, dependiendo del compuesto y de la jurisdicción, algunos pueden obtenerse más fácilmente de forma legal a través de canales médicos o de investigación legítimos.
Por tanto, pueden ser una buena opción para quien desee aumentar la actividad endógena de GH pero quiera evitar los costes o los problemas de acceso asociados a la HGH.




